Unos días antes del parto, el bebé «baja» en el vientre, lo cual, si bien por un lado le permite a la mujer respirar mejor, también la hace orinar más seguido porque la cabeza del bebé le comprime la vejiga. Un poco antes del comienzo del parto, quizá pueda percibirse que por la vagina sale un moco abundante, a veces con un poco de sangre (tapón mucoso). Muchas mujeres tienen diarrea 3 ó 4 días antes del parto. En algunas ocasiones, el vientre se pone duro y tenso a causa de las contracciones. Cuando éstas son regulares significa que el parto está próximo y marca el comienzo del trabajo de parto (aún cuando el embarazo no haya llegado a los nueve meses).

