Inspirados por amor, guiados por el conocimiento

Asesores Expertos
+ 0
Padres
+ 0 Mil
Acompañando a las familias
+ 0 años

Tu embarazo semana a semana, regístrate aquí

Inspirados por amor, guiados por el conocimiento

Asesores Expertos
⭐+ 0
Padres
⭐+ 0 Mil
Acompañando a las familias
⭐+ 0 años

Por qué los niños interrumpen (y por qué no es falta de respeto)

()

Por qué los niños interrumpen (y por qué no es falta de respeto)

Muchos niños no interrumpen porque no les importe lo que el adulto está diciendo.  Interrumpen porque su cerebro todavía no ha aprendido a sostener un pensamiento sin soltarlo.

Para muchos niños —especialmente los más pequeños— el temor no es que no les vayan a responder. El temor es que la idea desaparezca antes de que puedan decirla.

Su cerebro aún está aprendiendo que los pensamientos pueden esperar. Que las conversaciones tienen un ritmo,  Que existe un turno, 
Y eso no se aprende en meses, sino a lo largo de los años.

El parenting coach y autor bestseller Marko Juhant explica que, en la infancia, las ideas son frágiles y fugaces. Los niños todavía no confían en que podrán recordar lo que quieren decir si esperan demasiado. Por eso, muchas veces interrumpen con urgencia.

En una de sus experiencias con familias, Juhant relata el caso de un padre que se sentía profundamente frustrado porque su hija interrumpía todas las conversaciones. Hasta que un día, con lágrimas en los ojos, la niña le dijo:

“Si no lo digo de inmediato, se me olvida.”

En ese momento, todo cobró sentido.N o se trataba de mala educación.  Se trataba de miedo a perder su lugar.

El mundo interno de los niños

Los niños viven en una mente donde las ideas son resbalosas, las emociones son intensas y la noción de “después me toca” aún es frágil.
Interrumpen porque temen que el momento avance sin ellos. Porque todavía no confían en que su voz puede esperar… y seguir siendo importante.

Según Juhant, esta etapa es parte del desarrollo natural: los niños están aprendiendo, en tiempo real, a habitar el espacio entre el impulso y la paciencia.

El error más común (y muy comprensible)

Ante las interrupciones, muchos adultos reaccionan con frases como:

  • “No interrumpas”
  • “Ahora no”
  • “Eso es maleducado”

Reacciones humanas, especialmente cuando el cansancio pesa. Pero lo que el niño recibe no es una enseñanza sobre turnos.

Lo que recibe es desconexión.

El mensaje que queda no es “espera”, sino:

  • “Tu voz molesta”
  • “Tu emoción es demasiado”
  • “No deberías necesitarme ahora”

Y entonces, como explica Juhant, la interrupción suele intensificarse, porque la pregunta de fondo —¿me van a escuchar?— sigue sin respuesta.

Qué ayuda de verdad

Marko Juhant propone estrategias simples y respetuosas que ayudan al niño a sentirse visto sin reforzar la interrupción:

1. Una señal tranquila :  Levantar un dedo de forma suave, no como un “alto”, sino como un marcador. Una señal silenciosa que comunica: “Te veo, no olvidaré tu turno.”

2. Reconocer la espera : Cuando llega el momento del niño, decir:

“Gracias por esperar. ¿Qué querías contarme?”

Este gesto fortalece la seguridad emocional y reduce la urgencia de interrumpir.

3. Ayudar a sostener la idea : Algunas familias utilizan un pequeño papel o cuaderno donde el niño puede dibujar o anotar lo que quiere decir mientras espera. No para callarlo, sino para enseñarle que sus pensamientos pueden quedarse con él.

4. Poner en palabras su emoción : Cuando la interrupción nace del entusiasmo, se puede nombrar con calma:

“Tienes muchas ideas y quieres decirlas ya. Quiero escucharte. Déjame terminar y luego es tu turno.”

Más que modales, seguridad emocional

Los niños no dejan de ser impulsivos de un día para otro.  Aprenden paciencia cuando se sienten seguros dentro de la pausa.

Como señala Marko Juhant, las interrupciones no son un defecto de carácter, sino una etapa del desarrollo, amplificada por emoción, curiosidad y el profundo deseo de pertenecer.

Cuando los adultos responden con conexión en lugar de corrección, la urgencia se suaviza y los niños aprenden el ritmo de la conversación desde la confianza, no desde el miedo.  Guiarlos con respeto no solo enseña modales. Les enseña algo mucho más profundo:

Cómo estar presentes en el mundo sin tener que gritar para existir.

Calificación!

Promedio de puntuación / 5. Recuento de votos:

Artículos Relacionados

Deja una respuesta

Dr Manuel
Dr Manuel

Conectando con Dr Manuel...

Tu cita al instante

¡Contáctanos!

Confirmación

¡Listo! Ya puedes comenzar a publicar tus contenidos en la página, compártelos siempre en tus demás blogs o redes sociales. ¡Mucha suerte!

Confirmación

“Ve a tu correo electrónico y confirma tu email”

Confirmación

¡Felicidades! Ya eres parte de la comunidad de Mi manual del bebé. Si deseas realizar publicaciones en la página entonces deberás completar los datos de tu perfil. 

 

¿Qué tipo de usuario eres?