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Vapeo en adolescentes: riesgos y qué deben hacer los padres

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Vapeo en adolescentes: riesgos y qué hacer si descubres que tu hijo vapea

Los vapeadores suelen presentarse como dispositivos modernos, con sabores agradables, diseños llamativos y menos olor que el cigarrillo tradicional. Esta apariencia puede hacer que los adolescentes y sus familias perciban el vapeo como una práctica inofensiva.

Pero vapear no consiste en inhalar únicamente vapor de agua. Los cigarrillos electrónicos producen un aerosol que puede contener nicotina, partículas pequeñas, metales, saborizantes y otras sustancias potencialmente perjudiciales para la salud.

En un episodio del podcast Cuida tu Salud, de la Fundación Santa Fe de Bogotá, el médico psiquiatra Gustavo Perdomo y Jaime Duarte, quien comparte su experiencia con la dependencia y el proceso para dejar de fumar, explican por qué el vapeo puede convertirse en una adicción y qué pueden hacer las familias para prevenirlo o acompañar a un adolescente que ya consume.

¿Qué es vapear?

Vapear consiste en inhalar el aerosol producido por un dispositivo electrónico que calienta un líquido. Estos productos pueden conocerse como:

  • Vapeadores o vapes.
  • Cigarrillos electrónicos.
  • Sistemas electrónicos de administración de nicotina.
  • Dispositivos desechables o recargables.
  • Pods.
  • Dispositivos de tabaco calentado.

Aunque no todos funcionan de la misma manera, ninguno debe considerarse inofensivo. Algunos contienen nicotina, mientras que otros se venden como productos “sin nicotina”. Sin embargo, la composición real puede no ser siempre evidente para quien los utiliza.

🎧 ESCUCHA EL PODCAST AQUÍ
En este episodio de Cuida tu Salud, el doctor Gustavo Perdomo y Jaime Duarte hablan sobre los mitos del vapeo, la dependencia a la nicotina y la importancia de recibir acompañamiento para dejar el consumo.

¿Dónde insertar el podcast?

Ponlo exactamente aquí, después de explicar qué es vapear. Así, la lectora comprende primero el tema y puede escuchar el episodio antes de continuar con los riesgos y las recomendaciones para padres.

Mito: “El vapeador solo produce vapor de agua”

El aerosol de un vapeador no es simplemente agua.

Dependiendo del dispositivo y del líquido utilizado, puede contener:

  • Nicotina.
  • Partículas ultrafinas que llegan a los pulmones.
  • Compuestos orgánicos volátiles.
  • Metales como níquel, estaño o plomo.
  • Saborizantes.
  • Sustancias potencialmente cancerígenas.
  • Otros compuestos generados durante el calentamiento.

Que el aerosol tenga un olor dulce o desaparezca rápidamente no significa que sea seguro.

Algunas sustancias pueden utilizarse sin problemas en alimentos, pero esto no significa que sea seguro calentarlas e inhalarlas. Los pulmones procesan estas sustancias de manera diferente al sistema digestivo.

¿Por qué la nicotina es especialmente riesgosa para los adolescentes?

El cerebro continúa desarrollándose hasta aproximadamente los 25 años. Durante la adolescencia, la nicotina puede afectar áreas relacionadas con:

  • La atención.
  • El aprendizaje.
  • El estado de ánimo.
  • La memoria.
  • El control de impulsos.

Además, es una sustancia altamente adictiva. Un adolescente puede empezar a presentar señales de dependencia incluso antes de vapear todos los días.

La nicotina activa los circuitos cerebrales de recompensa. Con el tiempo, el cerebro puede empezar a sentir que necesita la sustancia para concentrarse, relajarse o sentirse bien.

¿Vapear ayuda realmente a controlar la ansiedad?

Algunos adolescentes dicen que vapean para calmarse, manejar el estrés o sentirse menos ansiosos. La nicotina puede producir una sensación breve de alivio o placer, pero ese efecto desaparece rápidamente.

Cuando disminuye el nivel de nicotina, pueden aparecer síntomas de abstinencia como:

  • Irritabilidad.
  • Ansiedad.
  • Inquietud.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Alteraciones del sueño.
  • Deseo intenso de volver a vapear.

Entonces el adolescente vuelve a usar el dispositivo para aliviar el malestar producido, en parte, por la propia dependencia. Así se crea un ciclo difícil de romper.

Esto no significa que todos los adolescentes que vapean tengan un problema de salud mental. Sin embargo, cuando el consumo se utiliza para enfrentar tristeza, ansiedad o estrés, es importante atender también lo que está ocurriendo emocionalmente. Si notas que tu hijo utiliza el vapeador para enfrentar preocupaciones o tensión emocional, también puede ayudarte conocer cómo acompañar a un adolescente que está atravesando estrés.

¿El vapeador es más seguro que el cigarrillo?

La pregunta necesita una respuesta cuidadosa.

Para los niños, adolescentes, jóvenes, mujeres embarazadas y personas que nunca han fumado, los vapeadores no son seguros y no deberían utilizarse.

En adultos fumadores, algunos estudios analizan los cigarrillos electrónicos como una posible herramienta para abandonar completamente el cigarrillo convencional. Sin embargo, esto no significa que sean inocuos ni que deban utilizarse sin orientación profesional.

Cambiar parcialmente el cigarrillo por el vapeador y continuar usando ambos productos puede mantener la dependencia y la exposición a sustancias perjudiciales. Para un adolescente que no fumaba, comenzar a vapear no representa una alternativa “más saludable”: significa iniciar una exposición que antes no existía.

¿Vapear afecta solamente a quien usa el dispositivo?

No. Las personas que están cerca también pueden quedar expuestas al aerosol y a las sustancias que contiene.

El olor menos intenso hace que el consumo pase inadvertido y que algunas personas vapeen en habitaciones, carros, baños o espacios cerrados. Sin embargo, que el aerosol desaparezca rápidamente no elimina la exposición.

Por eso no se debe vapear cerca de:

  • Bebés.
  • Niños y adolescentes.
  • Mujeres embarazadas.
  • Personas con asma u otras enfermedades respiratorias.
  • Personas con enfermedades cardiovasculares.
  • Mascotas.

El hogar y el carro familiar deben mantenerse libres de cigarrillos y vapeadores. Conoce también cómo el tabaquismo pasivo afecta a los niños, incluso cuando la exposición ocurre dentro del hogar o del carro.

¿Cómo saber si un adolescente está desarrollando dependencia?

Algunas señales pueden incluir:

  • Vapea cada vez con mayor frecuencia.
  • Siente necesidad de hacerlo apenas se despierta.
  • Se muestra irritable o ansioso cuando no tiene el dispositivo.
  • Tiene dificultad para concentrarse sin vapear.
  • Intenta dejarlo, pero vuelve a consumir.
  • Vapea a escondidas o miente sobre la frecuencia.
  • Lleva el dispositivo al colegio o lo utiliza en baños y habitaciones.
  • Gasta dinero constantemente en líquidos o dispositivos.
  • Deja de participar en actividades en las que no puede vapear.
  • Utiliza el vapeador para enfrentar cualquier emoción o situación.
  • Presenta tos, irritación de garganta, dolor en el pecho o dificultad para respirar.

Una sola señal no permite concluir que exista una dependencia, pero varias conductas repetidas justifican una conversación y una valoración profesional.

¿Qué hacer si encuentras un vapeador entre sus cosas?

Descubrir que un hijo está vapeando puede provocar miedo, rabia o decepción. Sin embargo, comenzar con amenazas, humillaciones o acusaciones puede hacer que el adolescente se cierre y oculte más el consumo.

1. Regula primero tu reacción

Antes de conversar, date tiempo para tranquilizarte. El objetivo inicial es conocer qué está pasando, no obtener una confesión bajo presión.

2. Habla directamente y sin sarcasmo

Puedes comenzar así:

“Encontré este vapeador y necesito que hablemos. No quiero empezar gritándote ni juzgándote; quiero entender desde cuándo lo usas, con qué frecuencia y qué contiene”.

3. Haz preguntas abiertas

Pregunta:

  • ¿Cuándo lo probaste por primera vez?
  • ¿Con qué frecuencia vapeas?
  • ¿Sabes si tiene nicotina?
  • ¿Qué sientes cuando lo utilizas?
  • ¿Has intentado dejarlo?
  • ¿Tus amigos también vapean?
  • ¿Lo utilizas cuando estás estresado, triste o ansioso?
  • ¿Sientes que puedes pasar varios días sin usarlo?

Escucha las respuestas antes de convertir la conversación en una conferencia.

4. Explica los riesgos con información clara

Evita exageraciones como “un vapeo te va a matar” porque pueden hacer que el adolescente descarte toda la conversación.

Es mejor explicar que la nicotina puede generar dependencia, afectar el cerebro en desarrollo y producir síntomas de abstinencia. También puede exponer los pulmones a sustancias irritantes y potencialmente tóxicas.

5. Establece un límite

Escuchar con empatía no significa permitir el consumo. Puedes decir:

“Entiendo que empezaste por curiosidad o porque tus amigos lo hacen, pero no es seguro para ti y vamos a buscar una manera de ayudarte a dejarlo”.

6. Busquen ayuda juntos

Si existe consumo frecuente, ansiedad al dejarlo, intentos fallidos o síntomas físicos, consulta con el pediatra, médico de familia o un profesional especializado en salud mental o cesación de nicotina.

El adolescente debe participar en el plan. La vigilancia y el castigo, sin apoyo para manejar la dependencia, suelen ser insuficientes.

¿Qué no conviene hacer?

Evita:

  • Ridiculizarlo o llamarlo “adicto”.
  • Compararlo con otros adolescentes.
  • Interrogarlo delante de otras personas.
  • Amenazar con castigos imposibles de cumplir.
  • Restar importancia porque “todos lo hacen”.
  • Comprar productos supuestamente “sin nicotina” como reemplazo.
  • Recomendar medicamentos o productos para dejar de vapear sin valoración profesional.
  • Ignorar posibles señales de ansiedad, depresión o aislamiento.
  • Vapear o fumar delante de él mientras le exiges que deje de hacerlo.

Los límites son necesarios, pero funcionan mejor acompañados de información, coherencia y apoyo.

¿Cómo ayudarlo a dejar de vapear?

El proceso puede incluir:

  • Definir una fecha para dejarlo.
  • Identificar los momentos y emociones que desencadenan el consumo.
  • Retirar los dispositivos, líquidos y cargadores.
  • Evitar temporalmente situaciones asociadas al vapeo.
  • Preparar respuestas para cuando otros jóvenes le ofrezcan vapear.
  • Buscar alternativas para manejar la ansiedad y el estrés.
  • Mantener actividad física y horarios adecuados de sueño.
  • Recibir acompañamiento médico y psicológico.
  • Prepararse para posibles recaídas sin convertirlas en una derrota definitiva.

Los medicamentos para tratar la dependencia a la nicotina en adolescentes deben ser considerados exclusivamente por un profesional de salud. No deben iniciarse por cuenta propia.

¿Cuándo buscar atención médica urgente?

Busca atención inmediata si, después de vapear, el adolescente presenta:

  • Dificultad para respirar.
  • Dolor en el pecho.
  • Respiración rápida.
  • Tos intensa o persistente.
  • Coloración azulada en los labios.
  • Mareo intenso, desmayo o confusión.
  • Convulsiones.
  • Vómitos repetidos.
  • Palpitaciones intensas.
  • Sospecha de haber ingerido líquido de vapeador.

Los líquidos con nicotina pueden ser tóxicos si se ingieren o entran en contacto con la piel, especialmente para los niños pequeños. Deben mantenerse fuera de su alcance.

¿Qué dice la regulación en Colombia?

En Colombia, la Ley 2354 de 2024 amplió las medidas de control del tabaco a los cigarrillos electrónicos, vapeadores y productos de tabaco calentado.

La normativa busca proteger especialmente a los menores de 18 años e incluye restricciones relacionadas con la venta, la publicidad, el patrocinio, el etiquetado y el consumo en espacios libres de humo y aerosoles.

Por lo tanto, aunque el episodio del podcast menciona que estos dispositivos todavía no estaban regulados, esa información debe entenderse dentro del momento en que fue grabado. Actualmente, la regulación colombiana ya contempla estos productos.

Hablar antes de encontrar el vapeador

La prevención no comienza cuando aparece un dispositivo escondido en la mochila. Conviene hablar sobre vapeo desde antes, especialmente al acercarse a la adolescencia.

Una conversación efectiva no se basa únicamente en prohibir. También debe ayudarles a comprender cómo funcionan la publicidad, la presión de grupo, los sabores atractivos y la dependencia a la nicotina.

El mensaje debe ser claro: que algo se vea moderno, huela bien o sea frecuente entre amigos no significa que sea seguro.

Para mas tips de como relacionarte con tus hijos de manera asertiva, preguntale al Dr Manuel 

Este contenido es informativo y no reemplaza la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento indicado por un profesional de la salud.

Fuentes consultadas

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