Los niños aprenden por imitación, por lo que han de practicar con el ejemplo. Si ellos ven que disfrutas consumiendo frutas y verduras y les explicas sus beneficios y también los haces partícipes de las tareas de compra y de su preparación, puede que sea más fácil que incluyan estos alimentos dentro de sus preferidos sin tantas protestas. En casa no han de faltar, por tanto, ensaladas y verduras de todo tipo. Pueden ayudarte a elaborar ensaladas, jugos, batidos de fruta y yogur, o simplemente cortarlas en formas divertidas, formando imágenes o haciendo brochetas de ellas. La comida debe ser atractiva.

