Continua amamantándolo, la leche materna es el mejor alimento. Gozarse todos los momentos que la madre vive con su bebé fortalece el vínculo entre los dos, aumenta la producción de leche materna y favorece el estado de ánimo del niño. Con el juego espontáneo se construye la unión madre e hijo para toda la vida. Una comunicación respetuosa y sincera en la familia permite establecer una bonita relación bebé-abuelos-padres, en la que todos salen beneficiados y se sienten debidamente valorados.

