A los bebés les encanta mirar las caras de las personas y, especialmente, si son personas queridas. Hazle diferentes caras y sonidos. Cántele con diferentes tonos de voz, parpadéale, hazle muecas, tírale besos con ruido. El bebé disfruta de su reacción mientras va observando su cara. Seguro abrirá más sus ojos y agitará sus brazos y sus piernas. El sonajero es uno de sus primeros juguetes, debe ser de un material agradable al tacto. Muévelo frente a su cara, acompañado de palabras o canciones.

