Puedes haber engordado un poco. Si has padecido náuseas y no has comido bien, puedes haber perdido peso. Si es tu primer embarazo, tu abdomen puede no haber cambiado mucho. O tal vez notes que la ropa te ajusta un poco alrededor de la cintura. Puedes estar empezando a engordar en las piernas u otros lugares, como los senos. Si el médico te realiza un examen pélvico, por lo general siente tu útero y nota que ha cambiado de tamaño.

