Las contracciones son más intensas y largas, más o menos cada 10 minutos. De prisa al hospital o a la clínica, pero recuerda ir relajada, a la hora del parto tendrás que ayudar al bebé “pujando”. Él flexionará la cabeza, descendiendo y rotando para adaptarse a la pelvis de la madre, presentará la coronilla en la vagina y saldrá al mundo exterior. Recíbelo con mucho amor, pues a la primera persona que reconocerá será a ti.

