Cuando un niño escucha más correcciones que apoyo
Imagina a un niño que tiene dificultades para concentrarse o controlar sus impulsos. En el colegio, esto puede verse como moverse constantemente, interrumpir, distraerse o no terminar tareas. Lo que muchas veces no vemos es lo que ocurre a lo largo del día:
correcciones constantes.
- “Pon atención.”
“Quédate quieto.”
“Concéntrate.”
Si esto ocurre varias veces por hora, durante toda la jornada escolar, ese niño puede recibir miles de comentarios negativos al año.
Y con el tiempo, ese mensaje se va instalando: “Algo en mí está mal.”
El impacto silencioso en su autoestima
Cuando un niño recibe más correcciones que reconocimiento, no solo cambia su comportamiento… cambia la forma en que se ve a sí mismo.
Puede empezar a sentirse:
- menos capaz
- frustrado
- desmotivado
- inseguro
Y aunque como adultos intentemos compensarlo con frases positivas como “eres increíble” o “todo va a estar bien”, muchas veces no es suficiente. No porque el amor no esté… sino porque no está llegando de la forma en que el niño lo necesita.
¿Por qué las afirmaciones positivas no siempre funcionan?
Decirle a un niño “eres maravilloso” parece una buena idea. Pero cuando ese niño se siente constantemente corregido o en falta, ese mensaje puede generar el efecto contrario. En lugar de fortalecerlo, puede hacerle sentir que:
- no está cumpliendo con lo que se espera de él
- hay una distancia entre lo que es y lo que debería ser
Incluso algunos estudios han mostrado que, en niños o jóvenes con baja autoestima, ciertos elogios generales pueden aumentar la sensación de fracaso cuando no logran algo.
El problema no es el cariño… es el momento
Muchas veces, el apoyo llega después:
- después de un mal día
- después de un fracaso
- después de que el niño ya se sintió mal
Pero los niños que están luchando con su autoestima necesitan algo diferente:
👉 apoyo en el momento, no solo después
👉 reconocimiento específico, no solo general
👉 experiencias de logro, no solo palabras
Entonces, ¿qué sí ayuda?
Más que frases bonitas, lo que realmente construye autoestima es cambiar la experiencia diaria del niño.
1. Reconocer lo que sí está haciendo bien (en tiempo real)
No esperes al final del día.
Di cosas como:
- “Vi que intentaste concentrarte aunque te costó”
- “Gracias por volver a la tarea sin que te lo repitiera muchas veces”
- “Eso fue un gran esfuerzo”
👉 Esto le enseña al niño que sí puede.
2. Cambiar corrección por guía
En lugar de solo decir “no hagas eso”, intenta:
- “¿Qué podrías hacer diferente ahora?”
- “Intentemos esto juntos”
- “Te ayudo a empezar”
👉 Pasas de corregir a acompañar.
3. Bajar la cantidad de “no” innecesarios
No todo necesita corrección. Elegir qué sí corregir y qué dejar pasar puede reducir muchísimo la carga emocional del niño.
👉 Menos correcciones = más espacio para aprender sin sentirse constantemente evaluado.
4. Construir pequeñas experiencias de éxito
La autoestima no crece con palabras, crece con experiencias.
Ayuda a tu hijo a:
- terminar tareas pequeñas
- cumplir objetivos alcanzables
- ver su propio progreso
👉 El mensaje cambia de “no puedo” a “sí soy capaz”.
5. Entender lo que hay detrás del comportamiento
Muchos niños no están “portándose mal”… están teniendo dificultades reales para autorregularse.
Cuando entendemos esto, cambiamos la mirada:
- de juicio → a comprensión
- de castigo → a apoyo
En resumen
Un niño que recibe miles de correcciones al año no necesita más presión… necesita más comprensión, guía y oportunidades de sentirse capaz.
La autoestima no se construye con grandes discursos, sino con pequeñas experiencias diarias donde el niño siente que puede, que avanza y que es visto.
Y eso, como adultos, sí está en nuestras manos.
Para mas informacion de como apoyar a tus hijos , preguntale al Dr Manuel
Calificación!
Promedio de puntuación / 5. Recuento de votos:






