Para evitar conflictos entre juego vs alimentación, te recomendamos que le vayas dando al niño una especie de llamadas previas a la hora de acudir a la mesa, para que eso no signifique una terminación brusca y forzada del juego. En esa pelea la comida es la que sale perdiendo y el proceso de que se siente a la mesa o de que reciba cualquiera de las comidas va a significar una pelea en la que todos los momentos de alimentación van a verse frustrados por ese enfrentamiento.

