En vista de la capacidad que el niño viene adquiriendo para tomar ciertas decisiones y de aceptar o negarse a cumplir algo que le pidas que haga, es una buena idea que cuando le solicites cumplir algo dale la orden con firmeza y en forma muy cariñosa, no se lo preguntes y debes estar dispuesta a darle las explicaciones que te solicite. Ello no significa que justifiques tus recomendaciones u órdenes, explícalas solamente. El niño o la niña irán poco a poco asimilando esas situaciones y las entenderá sin mucho problema en la medida en que asimila el porqué de las cosas.

