Señales de alarma en el recién nacido: cuándo consultar al pediatra
Los primeros días del bebé son una etapa llena de emoción, aprendizaje y muchas preguntas. Es normal que los padres observen cada gesto, cada llanto y cada cambio en su recién nacido.
Muchos cambios son normales durante las primeras semanas de vida. Sin embargo, también es importante conocer las señales de alarma que requieren consultar con el pediatra o acudir a urgencias.
Si algo te preocupa, aunque parezca pequeño, consulta. En los recién nacidos es mejor preguntar a tiempo.
Ictericia o piel amarilla
Muchos recién nacidos pueden presentar un tono amarillento en la piel durante los primeros días. Esto se conoce como ictericia y se debe a la acumulación de bilirrubina en la sangre.
Puede empezar en la cara y luego extenderse al pecho, abdomen, brazos o piernas. También puede notarse en la parte blanca de los ojos.
Aunque en muchos casos es leve, la ictericia debe vigilarse. Consulta con el pediatra si notas que el color amarillo aumenta, si llega al abdomen, brazos o piernas, si los ojos se ven amarillos, si el bebé se alimenta mal, está muy somnoliento o cuesta despertarlo.
Si la ictericia aparece antes de las primeras 24 horas de vida, debe valorarse de inmediato.
Dificultad para respirar
Los recién nacidos respiran más rápido que los adultos, pero hay señales que no deben ignorarse.
Consulta de inmediato si notas:
- Respiración muy rápida.
- Hundimiento de las costillas al respirar.
- Aleteo nasal.
- Quejido o sonido al respirar.
- Pausas respiratorias preocupantes.
- Coloración azulada persistente en labios, lengua o cara.
Las manos y los pies pueden verse algo azulados si el bebé tiene frío, pero deben recuperar su color al calentarse. Si la coloración azul se mantiene en labios, lengua, cara o piel, busca atención médica urgente.
Llanto inconsolable o diferente
Todos los recién nacidos lloran. El llanto puede aparecer por hambre, sueño, frío, calor, pañal sucio, gases o necesidad de contacto.
Pero si el llanto suena diferente, es muy agudo, parece de dolor o no se calma después de revisar sus necesidades básicas, consulta con el pediatra.
Recuerda: cargar, consolar y hablarle a tu bebé no lo malcría. En esta etapa, el contacto y la calma son parte de su cuidado.
Alimentación: cuando el bebé no quiere comer
Durante los primeros días, el recién nacido necesita alimentarse con frecuencia. Si recibe lactancia materna, es común que pida varias veces al día y durante la noche.
Consulta si tu bebé:
- Rechaza el pecho o el biberón.
- Tiene succión débil.
- Se cansa mucho al comer.
- Se atraganta o tose con frecuencia durante las tomas.
- Vomita repetidamente.
- Moja menos pañales de lo esperado.
- Está muy somnoliento y no despierta para alimentarse.
Una buena alimentación ayuda al aumento de peso, a la hidratación y también a disminuir el riesgo de que la ictericia empeore.
Barriga hinchada o dura
Es normal que la barriga del bebé se vea algo abultada, especialmente después de comer. Pero entre tomas debe sentirse blanda.
Consulta si el abdomen está hinchado y duro, si el bebé vomita, si no ha hecho deposición en más de uno o dos días, si parece tener dolor o si rechaza el alimento.
Deposiciones del recién nacido
Las primeras deposiciones del bebé suelen ser oscuras, verdosas o negras, espesas y pegajosas. Se llaman meconio.
Después, las deposiciones cambian de color y consistencia según la alimentación. Los bebés alimentados con leche materna pueden tener deposiciones amarillas y grumosas.
Consulta si:
- No elimina meconio en las primeras 48 horas.
- Hay sangre en la deposición.
- Presenta diarrea abundante.
- Hay vómitos persistentes.
- El bebé parece enfermo, decaído o no se alimenta bien.
Un pequeño rastro de sangre puede deberse a una fisura, pero siempre debe comentarse con el pediatra para confirmar la causa.
Fiebre o temperatura baja
En un recién nacido, los cambios de temperatura deben tomarse en serio.
Consulta de inmediato si tu bebé tiene fiebre, se siente muy caliente, está demasiado frío, se ve decaído, respira mal o no quiere comer.
No le des medicamentos sin indicación del pediatra.
Somnolencia excesiva o letargo
Los recién nacidos duermen muchas horas. Esto puede ser normal si despiertan para comer, succionan bien y tienen momentos de alerta durante el día.
Consulta si tu bebé:
- Está muy difícil de despertar.
- No se despierta para alimentarse.
- Parece demasiado débil.
- Está muy flácido.
- Se muestra desinteresado en comer.
- Cambió de forma repentina su comportamiento habitual.
La somnolencia marcada puede ser una señal de enfermedad y debe evaluarse.
Problemas con el cordón umbilical
Es normal ver unas gotitas de sangre cuando el muñón del cordón se está cayendo. Pero hay señales que requieren atención.
Consulta si observas:
- Sangrado activo.
- Mal olor.
- Secreción amarilla o con pus.
- Enrojecimiento alrededor de la base del cordón.
- Hinchazón.
- Dolor o llanto cuando tocas la zona.
- Fiebre.
No pongas monedas, fajeros ni remedios caseros sobre el ombligo.
Si el ombligo sobresale cuando el bebé llora, puede tratarse de una hernia umbilical. Muchas se cierran solas con el tiempo, pero debe revisarla el pediatra.
Tos, ahogo o atragantamiento frecuente
Algunos bebés pueden toser ocasionalmente si toman leche muy rápido. Pero si la tos es persistente, si se atraganta con frecuencia, si hace arcadas durante las tomas o si parece tener dificultad para respirar, consulta.
Estos síntomas pueden indicar que necesita valoración del pediatra.
Señales en los ojos y la visión
Durante los primeros meses, el pediatra revisará la visión y los ojos del bebé. Consulta si notas:
- Pupila blanca o grisácea.
- Ojos que se desvían con frecuencia después de los 4 meses.
- Ojos que se mueven rápidamente de lado a lado.
- Pus o costras persistentes.
- Enrojecimiento que no mejora.
- Lagrimeo constante.
- Sensibilidad extrema a la luz.
- Párpados caídos.
A los 3 meses, muchos bebés ya pueden seguir objetos en movimiento con la mirada. Si no hace contacto visual o parece no ver, coméntalo con su médico.
Primera cita con el pediatra
Después de salir de la clínica, es recomendable programar la primera cita pediátrica en los primeros días de vida, según la indicación del hospital o del médico.
En esta consulta suelen revisar:
- Peso del bebé.
- Alimentación.
- Técnica de lactancia o toma.
- Coloración de la piel.
- Hidratación.
- Cordón umbilical.
- Resultados de tamizajes.
- Dudas de los padres.
Esta cita es clave para detectar a tiempo problemas frecuentes y acompañar a la familia en el cuidado del recién nacido.
En resumen
Muchos cambios del recién nacido son normales, pero algunas señales requieren atención médica. Consulta si notas dificultad para respirar, piel amarilla que aumenta, fiebre, rechazo del alimento, vómitos persistentes, llanto inconsolable, somnolencia excesiva, abdomen duro, sangre en la deposición o problemas en el cordón umbilical.
Nadie conoce mejor a tu bebé que tú. Si sientes que algo no está bien, busca orientación médica.
Para mas informacion sobre tu recien nacido, consultale al Dr Manuel
Artículo actualizado por Mi Manual del Bebé con información de la American Academy of Pediatrics, Mayo Clinic y recomendaciones pediátricas sobre signos de alarma en el recién nacido.
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