Las rabietas de tu hijo son completamente normales.
Es común que ocurran entre los 18 meses y los 3 años de edad, ya que en esta etapa tu bebé está comenzando a desarrollar su autonomía e independencia. A través de estas conductas, él busca expresar su inconformidad frente a una situación que no puede controlar o entender del todo.
¿Qué puede causar una rabieta?
Las razones son muchas y variadas. Algunas de las más comunes son:
Frustración por no poder hacer algo solo
Aburrimiento
Deseo de llamar la atención
Celos
Querer algo que no tiene
Hambre, sueño o sobreestimulación
Lo más importante: cómo reaccionan los padres
Más allá de la rabieta en sí, lo que realmente impacta en el desarrollo emocional del niño es cómo los adultos manejan la situación.
En una encuesta realizada por Mi manual del bebé, preguntamos a mamás cómo reaccionaban frente a una pataleta. Las respuestas fueron variadas, desde quienes se mantuvieron tranquilas y ofrecieron contención emocional, hasta quienes sintieron frustración o inseguridad sobre qué hacer.
Recuerda:
Las rabietas no son un signo de que estás haciendo algo mal.
Son parte del proceso de crecimiento y comunicación emocional.
Lo más valioso que puedes ofrecer es calma, contención y límites amorosos.
Calificación!
Promedio de puntuación / 5. Recuento de votos:







