¿Por qué los bebés se llevan todo a la boca y cómo protegerlos?
Objetos pequeños, bebés curiosos y prevención de accidentes
La colección de objetos que los niños pueden llevarse a la boca alcanzaría para hacer un museo. Para un adulto, conocer un objeto nuevo suele significar mirarlo, tocarlo, darle vuelta y tratar de entender para qué sirve. Para los bebés, en cambio, el aprendizaje es mucho más sensorial: quieren probar, chupar, morder, lanzar, golpear y manipular todo lo que encuentran.
Esto no es “mala conducta”. Es una forma natural de explorar el mundo. De acuerdo con la Academia Americana de Pediatría (AAP), entre los 8 y 12 meses los bebés actúan como pequeños científicos: exploran los objetos para descubrir sus formas, texturas, tamaños y funciones, y muchas veces los llevan a la boca como parte de ese proceso de aprendizaje.
Por eso, cuando hay bebés o niños pequeños en casa, no se deben dejar a su alcance objetos pequeños que puedan caber en la boca: monedas, pilas, tapas, botones, imanes, piezas sueltas de juguetes, partes de controles remotos, herramientas pequeñas o cualquier elemento que pueda producir atragantamiento, asfixia o intoxicación.
La prevención empieza antes del accidente. Revisa con frecuencia el piso, los cajones bajos, las mesas de noche, los bolsos, las carteras y cualquier lugar al que el niño pueda llegar gateando, caminando o trepando. Según las recomendaciones de seguridad de la AAP, adaptadas de TIPP: The Injury Prevention Program, los niños pequeños no siempre entienden el peligro ni recuerdan el “no” cuando están explorando; por eso, la protección del ambiente sigue siendo responsabilidad del adulto.
También es importante no dejar a su alcance celulares, controles remotos, juguetes con pilas, herramientas electrónicas o dispositivos pequeños. Los bebés y niños pequeños pueden llevarlos a la boca, con riesgo de intoxicación por componentes como baterías, o de atragantamiento si alguna pieza se desprende.
La AAP también recomienda mantener medicamentos, productos de limpieza y sustancias tóxicas completamente fuera de la vista y del alcance de los niños, siempre en sus envases originales y con tapas de seguridad. Si un niño ingiere algo potencialmente tóxico, no se debe provocar el vómito; se debe buscar ayuda médica o comunicarse de inmediato con un centro de toxicología o emergencias local.
Desde el equipo editorial de Mi Manual del Bebé, recomendamos además lavar con frecuencia los juguetes del bebé con agua y jabón, y enjuagarlos muy bien. Recuerda que el aprendizaje del “no” y la autoprotección frente al peligro se desarrollan poco a poco. Mientras tanto, la seguridad depende principalmente de la supervisión, la anticipación y la organización del ambiente por parte de los adultos.
En resumen: no se trata de impedir que el bebé explore, sino de preparar un entorno seguro para que pueda hacerlo sin riesgos.
Para mas informacion sobre tu bebe, consulta siempre al Dr Manuel
Fuentes consultadas y adaptadas:
- Academia Americana de Pediatría (AAP). Cognitive Development in Infants: 8 to 12 Months. Adaptado de Caring for Your Baby and Young Child: Birth to Age Five, 7.ª edición. Copyright © 2019 American Academy of Pediatrics. Última actualización: 20 de noviembre de 2023.
- Academia Americana de Pediatría (AAP). Safety for Your Child: 1 to 2 Years. Adaptado de TIPP: The Injury Prevention Program. Copyright © 2019 American Academy of Pediatrics. Última actualización: 25 de febrero de 2022.
- Recomendaciones editoriales de Mi Manual del Bebé.
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