Chupete, dedo y biberón: cuándo pueden afectar los dientes del niño
En la mayoría de los casos, el chupete, la succión del dedo y el biberón hacen parte de etapas normales del desarrollo. Muchos bebés necesitan succionar para calmarse, dormir o sentirse seguros.
Lo importante es usarlos de forma segura, acompañar su retiro poco a poco y consultar si el hábito se mantiene por mucho tiempo, es muy intenso o empieza a afectar los dientes, la mordida, el habla o la alimentación.
Según la American Academy of Pediatrics, la succión es una necesidad natural en los bebés. Sin embargo, cuando el uso del chupete o la succión del dedo continúa de forma fuerte entre los 2 y 4 años, puede influir en la forma de la boca o en la posición de los dientes.
Qué puede estar pasando
Los bebés nacen con el reflejo de succión. Este reflejo es necesario para alimentarse, pero también puede tener un efecto calmante.
Por eso algunos bebés buscan el pecho, el biberón, el chupete, el dedo o la mano para tranquilizarse, dormir o autorregularse.
Esto no significa que el bebé esté haciendo algo “malo”. En los primeros meses, la succión puede ser una forma normal de consuelo.
El problema aparece cuando el hábito se vuelve muy prolongado, muy intenso o reemplaza rutinas importantes como comer, dormir sin ayuda constante o aprender otras formas de calmarse.
El Dr. Abraham Rosenberg, dentista ortodoncista, explica que el uso prolongado de chupete o biberón puede influir en la mordida y en el desarrollo de los dientes, especialmente cuando se mantiene más allá de la etapa esperada o se usa durante muchas horas al día.
Chupete: beneficios y cuidados
El chupete no siempre debe verse como algo negativo.
La American Academy of Pediatrics señala que ofrecer chupete a la hora de la siesta o de dormir puede ayudar a reducir el riesgo de muerte súbita del lactante.
Si el bebé toma pecho, se recomienda esperar a que la lactancia esté bien establecida antes de ofrecerlo, generalmente después de las primeras 3 o 4 semanas, salvo indicación del pediatra.
El chupete puede ser útil para calmar al bebé, pero no debe usarse para retrasar comidas ni como única forma de consuelo.
Cómo usar el chupete de forma segura
Si decides ofrecer chupete, ten en cuenta estas recomendaciones:
- Elige un chupete de una sola pieza.
- Usa el tamaño adecuado para la edad del bebé.
- Revisa con frecuencia que no esté roto, pegajoso, desgastado o cambiado de color.
- Límpialo según las indicaciones del fabricante.
- No lo amarres al cuello, mano, ropa, cuna o coche.
- No lo untes con azúcar, miel, leche condensada u otros dulces.
- No fuerces al bebé a usarlo si no lo quiere.
- No uses tetinas de biberón como chupete.
Nunca debe colgarse del cuello del bebé, porque puede representar riesgo de estrangulación.
¿Cuándo puede afectar el chupete?
El uso prolongado e intenso del chupete puede favorecer alteraciones en la mordida, como mordida abierta, cambios en la posición de los dientes o dificultad para que los dientes superiores e inferiores encajen correctamente.
Esto no suele ocurrir por un uso ocasional o controlado, sino cuando el hábito se mantiene durante mucho tiempo o el niño lo usa muchas horas al día.
La American Academy of Pediatrics explica que si el niño deja el chupete o la succión del dedo antes de que salgan los dientes permanentes delanteros, muchas alteraciones pueden corregirse solas. Pero si el hábito persiste, puede requerir valoración odontológica u ortodóncica.
¿Y si se chupa el dedo?
Chuparse el dedo también puede ser una forma normal de consuelo en bebés y niños pequeños.
La diferencia es que el chupete suele ser más fácil de retirar, mientras que el dedo siempre está disponible. Por eso, en algunos niños, el hábito de chuparse el dedo puede ser más difícil de dejar.
No se recomienda castigar, ridiculizar ni regañar al niño por chuparse el dedo. Esto puede aumentar la ansiedad y reforzar el hábito.
Lo mejor es observar cuándo lo hace: si es por sueño, aburrimiento, cansancio, inseguridad o necesidad de consuelo.
Biberón o mamadera: cuándo retirarlo
El biberón puede ser necesario durante los primeros meses, pero su uso prolongado puede traer problemas.
La American Academy of Pediatrics recomienda empezar la transición al vaso alrededor de los 6 meses, cuando el bebé inicia la alimentación complementaria, y completar el proceso entre los 12 y 18 meses.
Cuando el biberón se mantiene por mucho tiempo, especialmente durante la noche o durante todo el día, puede aumentar el riesgo de caries, disminuir el apetito en las comidas, aportar calorías de más y dificultar la transición a nuevas habilidades orales.
Caries del biberón: qué debes saber
Una de las principales preocupaciones del uso prolongado del biberón es la caries temprana.
Cuando el niño se duerme con biberón de leche, fórmula, jugo o bebidas azucaradas, los azúcares quedan en contacto con los dientes durante mucho tiempo. Esto favorece la aparición de caries, especialmente en los dientes delanteros.
Por eso, no se recomienda acostar al bebé o niño con biberón, salvo que contenga únicamente agua y el pediatra lo considere adecuado para su edad.
Señales de alarma
Consulta con el pediatra u odontopediatra si notas:
- Tu hijo usa chupete o se chupa el dedo con mucha fuerza después de los 2 años.
- El hábito continúa entre los 3 y 4 años y no disminuye.
- Ves cambios en la mordida o los dientes no cierran bien.
- Hay mordida abierta o los dientes superiores se ven muy hacia adelante.
- El niño no puede dormir o calmarse sin chupete o biberón.
- Se duerme con biberón de leche, fórmula, jugo o bebidas dulces.
- Presenta manchas blancas, cafés o negras en los dientes.
- Tiene dolor dental, mal aliento persistente o encías inflamadas.
- Hay retraso en el habla o dificultad para masticar.
- Te preocupa la forma en que usa el chupete, el dedo o el biberón.
Cuándo consultar
La primera visita al odontopediatra debe hacerse cuando aparece el primer diente o al cumplir el primer año de vida.
También conviene consultar si el niño sigue usando chupete, biberón o succión de dedo de forma intensa después de los 2 años, o si notas cambios en la mordida, caries, dolor o dificultad para dejar el hábito.
El odontopediatra podrá evaluar los dientes, la mordida, el crecimiento de la boca y el riesgo de caries. También podrá orientar a la familia sobre la mejor forma de retirar el hábito sin angustia.
Qué puedes hacer en casa
Para acompañar el retiro del chupete o biberón:
- Hazlo de forma gradual.
- Empieza limitando el uso a momentos específicos, como dormir.
- Ofrece otras formas de consuelo: abrazos, cuentos, canciones, peluches seguros fuera de la cuna o rutinas tranquilas.
- Refuerza con elogios cuando logra estar sin chupete o biberón.
- Evita hacerlo en medio de grandes cambios, como mudanzas, llegada de un hermano o inicio del jardín.
- Mantén una rutina de sueño predecible.
- Ofrece vaso o pitillo desde los 6 meses, según la etapa del bebé.
- Usa agua como bebida principal entre comidas, cuando ya corresponda por edad.
Si el niño usa el chupete o el dedo para calmarse, la meta no es quitarle su seguridad de golpe, sino ayudarlo a encontrar nuevas formas de regularse.
Qué no hacer
- No castigues ni ridiculices al niño por usar chupete, biberón o chuparse el dedo.
- No le digas que está “grande” de forma humillante.
- No le quites el chupete de un día para otro si sabes que lo usa como principal forma de consuelo y está pasando por una etapa sensible.
- No untes el chupete en miel, azúcar o alimentos dulces.
- No permitas que duerma con biberón de leche, fórmula, jugo o bebidas azucaradas.
- No amarres el chupete al cuello, la mano, la ropa o la cuna.
- No ignores señales de caries o cambios en la mordida.
En resumen
El chupete, el biberón y la succión del dedo pueden ser normales en los primeros años, pero necesitan acompañamiento.
El chupete puede ayudar a calmar y, usado de forma segura durante el sueño, puede tener beneficios. El biberón debe empezar a retirarse gradualmente desde el primer año, y la succión del dedo debe observarse si se mantiene con fuerza más allá de los 2 a 4 años.
No se trata de asustar ni de culpar, sino de acompañar con paciencia, cuidar los dientes y consultar a tiempo si hay dudas.
Fuentes y revisión médica
Artículo original del Dr. Abraham Rosenberg, dentista ortodoncista, Universidad de Los Andes, Prosalud Ortodoncia & Estética, Red Salud Providencia, CMM Ejército de Chile, Clínicas Yany Viña del Mar y Clínica Dental JBS.
Artículo actualizado por Mi Manual del Bebé con información de la American Academy of Pediatrics y HealthyChildren.org, incluyendo los artículos “Baby Pacifiers & Thumb Sucking: What Parents Need to Know” y “From Bottle to Cup: Helping Your Child Make a Healthy Transition”, escrito por la Dra. Jennifer Shu, MD, FAAP.
Contenido actualizado con fines educativos. Esta información no reemplaza la valoración del pediatra ni del odontopediatra.
Consulta con Dr. Manuel Si tienes dudas sobre el uso del chupete, el biberón, la succión del dedo o el cuidado de los dientes de tu hijo, puedes consultar con Dr. Manuel y recibir orientación según la edad de tu bebé.
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Dr. Abraham Rosenberg
Dentista Ortodoncista
Universidad de Los Andes
Prosalud Ortodoncia & Estética, Red Salud Providencia, CMM Ejército de Chile, Clínicas Yany Viña del Mar, Clínica dental JBS (San Bernardo).
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