Viajar durante el embarazo suele ser posible cuando la gestación evoluciona sin complicaciones. La decisión depende de la edad gestacional, el estado de salud, el destino, la duración del trayecto y el acceso a atención médica. Antes de reservar, revisa las condiciones de la aerolínea o empresa de transporte y conversa con tu profesional de salud si tienes una complicación, necesitas controles frecuentes o el viaje será largo o internacional.
¿Cuál es el mejor momento para viajar embarazada?
Muchas mujeres se sienten más cómodas para viajar durante la mitad del embarazo, cuando las náuseas y el cansancio del inicio suelen haber disminuido y todavía no aparecen algunas molestias de las últimas semanas. Esto no significa que exista una semana segura para todas: en un embarazo sin complicaciones, viajar rara vez está contraindicado, pero la valoración debe individualizarse.
En los viajes en avión, algunas aerolíneas limitan el embarque cerca del final del embarazo o solicitan una certificación con la edad gestacional y la fecha probable de parto. Consulta la política de la compañía antes de comprar el pasaje y vuelve a revisarla antes de salir.
¿Cuándo puede ser necesario posponer el viaje?
El CDC recomienda valorar cuidadosamente o evitar el viaje cuando existe una condición que requiere vigilancia estrecha. Entre las situaciones que pueden contraindicarlo están el trabajo de parto, la preeclampsia, el sangrado vaginal, la ruptura de membranas, la amenaza de pérdida gestacional, el parto prematuro, la insuficiencia cervical, el desprendimiento de placenta y el embarazo ectópico sospechado o confirmado.
También requieren valoración individual antecedentes de pérdida gestacional o embarazo ectópico, embarazo múltiple, restricción del crecimiento fetal, placenta previa u otras alteraciones placentarias. Si tienes una enfermedad crónica o una complicación del embarazo, pregunta a tu equipo de salud si el destino y el medio de transporte son apropiados.
Qué preparar antes del viaje
- Lleva una copia de tu historia clínica o carpeta prenatal, la lista de medicamentos, tu grupo sanguíneo y los datos de contacto de tu profesional de salud.
- Identifica hospitales o centros con atención obstétrica y neonatal en el destino.
- Comprueba que el seguro cubra atención relacionada con el embarazo, parto prematuro y, si aplica, evacuación médica.
- Lleva los medicamentos y vitaminas que necesitarás en sus envases originales. No inicies medicamentos para el mareo, la diarrea o cualquier otra molestia sin comprobar que sean adecuados durante el embarazo.
- Revisa las recomendaciones sanitarias y de vacunación para el destino con suficiente anticipación.
Viajes largos y riesgo de trombosis
El embarazo es un factor de riesgo de tromboembolismo venoso y permanecer inmóvil durante varias horas puede aumentar el riesgo. Esto no ocurre únicamente en el avión: también puede relacionarse con trayectos largos en carro, autobús o tren.
Durante el recorrido:
- Mueve los tobillos y las piernas con frecuencia.
- Levántate y camina periódicamente cuando sea seguro hacerlo.
- Evita ropa que comprima demasiado.
- Mantente hidratada.
Las medias de compresión graduada pueden ser útiles en algunos viajes prolongados, pero el tipo y la talla deben ser adecuados. Si tienes antecedentes de trombosis, trombofilia u otros factores de riesgo, consulta al profesional que controla tu embarazo antes de viajar; no te automediques con anticoagulantes.
Viajar por carretera
Usa siempre el cinturón de seguridad de tres puntos. La banda inferior debe quedar debajo del abdomen, ajustada sobre las caderas y la pelvis; la banda diagonal debe pasar entre los senos y sobre el hombro. Consulta nuestra guía sobre cómo usar correctamente el cinturón de seguridad durante el embarazo.
No desactives el airbag. Si conduces, mantén una distancia cómoda respecto del volante sin perder el control de los pedales. Ajusta el asiento para evitar que el abdomen toque el volante y detente si sientes sueño, mareo, dolor o dificultad para concentrarte.
En trayectos largos, programa pausas para caminar, estirar las piernas, ir al baño y descansar. Si el tamaño del abdomen, el cansancio o cualquier síntoma interfieren con una conducción segura, permite que otra persona maneje.
Viajar en transporte público
En autobús, metro o tren, procura sentarte y evita permanecer de pie en zonas donde una frenada pueda hacerte perder el equilibrio. Si no hay asiento disponible, pide uno prioritario y sujétate de una barra estable. En recorridos largos, mueve las piernas y camina cuando sea seguro.
Viajar en avión durante el embarazo
En general, los vuelos ocasionales se consideran seguros en embarazos sin complicaciones. Antes de viajar:
- Verifica las restricciones de la aerolínea y si exige certificado médico.
- Elige, si es posible, un asiento de pasillo para facilitar el movimiento y el acceso al baño.
- Mantén el cinturón abrochado cuando estés sentada, por debajo del abdomen.
- En vuelos prolongados, camina por el pasillo cuando sea seguro y flexiona los tobillos mientras permanezcas sentada.
- Bebe agua y evita prendas demasiado ajustadas.
- Piensa con anticipación dónde recibirías atención obstétrica en el destino.
¿La radiación de los vuelos representa un riesgo?
Para la mayoría de las mujeres que vuelan ocasionalmente, la radiación asociada con los vuelos comerciales no se considera un problema. Quienes vuelan con mucha frecuencia por trabajo —por ejemplo, pilotos o tripulantes— pueden acumular una exposición mayor y deberían consultarlo con su profesional de salud.
Viajar en barco o crucero
Consulta las restricciones de la compañía antes de reservar. Confirma que exista atención médica a bordo y averigua qué servicios obstétricos están disponibles en los puertos del recorrido. Pregunta al profesional que controla tu embarazo qué opciones son adecuadas si sueles presentar mareo.
Viajes internacionales: vacunas, Zika y malaria
Las vacunas necesarias dependen del destino, las actividades y tus antecedentes. Algunas vacunas pueden administrarse durante el embarazo cuando están indicadas, mientras que varias vacunas vivas están contraindicadas o requieren una valoración individual. La vacuna contra la fiebre amarilla, por ejemplo, exige comparar el riesgo de exposición con el riesgo de vacunación cuando el viaje no puede posponerse. No asumas que todas las vacunas de viaje son iguales: solicita asesoría médica antes de aplicarlas.
El virus del Zika puede transmitirse por mosquitos y por vía sexual, y la infección durante el embarazo puede causar alteraciones congénitas. Revisa los avisos vigentes para el destino y reconsidera los viajes a zonas con brotes activos. Si el viaje se mantiene, sigue estrictamente las medidas para prevenir picaduras y la transmisión sexual.
La malaria puede ser más grave durante el embarazo y afectar tanto a la madre como al bebé. El CDC recomienda evitar o aplazar, cuando sea posible, los viajes a zonas endémicas. Si el viaje es inevitable, se requiere asesoría médica para elegir una prevención compatible con el embarazo, porque no todos los antipalúdicos son adecuados.
En cualquier destino con mosquitos, utiliza un repelente registrado y apropiado siguiendo la etiqueta, ropa que cubra la piel y mosquiteros cuando sean necesarios. Evita recomendar o elegir una marca únicamente por publicidad.
Alimentos, agua y medicamentos en el destino
Prefiere alimentos bien cocidos, agua segura y productos de manipulación confiable. La diarrea y los vómitos pueden causar deshidratación, y algunos tratamientos habituales no son adecuados durante el embarazo. Busca orientación médica si no puedes mantener líquidos o si los síntomas son intensos.
Señales de alarma durante el viaje
Busca atención médica inmediata si presentas:
- sangrado vaginal o salida de líquido;
- contracciones, dolor abdominal intenso o dolor que no desaparece;
- dolor de cabeza persistente o que empeora, alteraciones visuales o hinchazón marcada de la cara o las manos;
- fiebre de 38 °C o más;
- dificultad para respirar, dolor en el pecho, palpitaciones, desmayo o mareo intenso;
- dolor, enrojecimiento o hinchazón importante en una pierna o un brazo;
- náuseas o vómitos intensos que impidan hidratarte;
- disminución o ausencia de los movimientos habituales del bebé, cuando ya los percibes regularmente;
- cualquier síntoma que te haga sentir que algo no está bien.
Para más información sobre tu embarazo, puedes consultar al Dr. Manuel.
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Créditos y fuentes
Artículo original basado en el contenido del Dr. Enrique Gómez, ginecólogo obstetra, médico cirujano de la Universidad de Chile, especialista en Ginecología y Obstetricia y magíster en Obstetricia y Ginecología de la Universidad Católica de Chile.
Se incorporaron recomendaciones de la versión anterior del artículo, acreditada al Dr. Javier González, ginecólogo de Prenatal Care. La actualización editorial no implica una nueva revisión médica por parte de los profesionales acreditados.
- American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG): Travel During Pregnancy.
- CDC Yellow Book 2026: Pregnant Travelers.
- CDC Yellow Book 2026: Deep Vein Thrombosis and Pulmonary Embolism.
- CDC: recomendaciones para viajeros sobre Zika.
- Mayo Clinic: Air travel during pregnancy.
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