Apnea del sueño en niños: señales, causas y cómo tratarla
La apnea del sueño en niños es una condición que muchas veces pasa desapercibida, pero puede afectar de forma importante el descanso, el crecimiento, el aprendizaje, la conducta y la calidad de vida del niño y de su familia.
En este artículo, basado en el episodio “Apnea del sueño en niños: señales, causas y cómo tratarla” del podcast Cuida tu Salud de la Fundación Santa Fe de Bogotá, la doctora Sonia Restrepo, coordinadora de Pediatría de la Fundación Santa Fe de Bogotá, neumóloga pediatra y especialista en trastornos del sueño, explica cómo reconocer esta condición y cuándo consultar.
¿Qué es la apnea del sueño en niños?
La apnea del sueño ocurre cuando, durante el sueño, la vía aérea se cierra de manera parcial o completa. Esto puede hacer que el cerebro se despierte brevemente y que los niveles de oxígeno en la sangre bajen.
Cuando esto ocurre repetidamente, puede afectar no solo el sistema respiratorio, sino también el corazón, el sistema nervioso y otros sistemas del cuerpo.
En niños, la apnea del sueño es un tema especial dentro de los trastornos respiratorios del sueño, porque sus manifestaciones no siempre son iguales a las de los adultos.
¿La apnea del sueño en niños es igual a la de los adultos?
No. En adultos, la apnea del sueño suele asociarse con somnolencia durante el día y con frecuencia se relaciona con obesidad.
En niños, en cambio, puede manifestarse de otras formas. Algunos niños no parecen “dormidos” durante el día, sino inquietos, hiperactivos, con dificultades de concentración, problemas de aprendizaje, respiración por la boca o infecciones respiratorias recurrentes.
Por eso, en pediatría es importante sospecharla incluso cuando el síntoma principal no sea sueño durante el día.
¿Qué tan frecuente es?
Según explica la doctora Restrepo en el podcast, se calcula que entre el 4% y el 10% de los niños pueden padecer apnea del sueño. Sin embargo, no siempre es fácil reconocerla, porque puede confundirse con otros problemas de conducta, aprendizaje o respiración.
Por eso, el diagnóstico requiere una valoración cuidadosa y un alto grado de sospecha.
¿Cuáles son las causas más frecuentes?
La causa más frecuente en niños suele estar relacionada con el crecimiento de las amígdalas y las adenoides.
También puede presentarse con mayor probabilidad en niños con:
- Alteraciones craneofaciales.
- Crecimiento anormal de la mandíbula.
- Antecedente de prematurez.
- Sobrepeso u obesidad.
- Algunas condiciones respiratorias o neurológicas.
- Antecedentes familiares de apnea del sueño.
Tener un familiar con apnea puede aumentar un poco la probabilidad, pero la apnea del sueño también puede aparecer sin antecedentes familiares.
¿A qué edad puede aparecer?
La apnea del sueño puede presentarse desde recién nacidos hasta adolescentes.
Sin embargo, es más frecuente entre los 3 y los 7 años, etapa en la que las amígdalas y las adenoides suelen crecer más y pueden obstruir la vía aérea durante el sueño.
Esto no significa que no pueda aparecer en bebés pequeños o adolescentes. Si hay síntomas, debe evaluarse sin importar la edad.
¿Cuáles son las señales de alerta que deben observar los padres?
La señal más importante suele ser el ronquido.
Aunque muchas veces se piensa que roncar es algo normal o inofensivo, la doctora Restrepo es muy clara: ningún niño debería roncar de forma habitual.
Otras señales que pueden alertar son:
- Dormir con la boca abierta.
- Pausas en la respiración durante el sueño.
- Respiración ruidosa.
- Sueño inquieto.
- Despertares frecuentes.
- Sensación de ahogo o sed durante la noche.
- Dificultad para mantenerse dormido.
- Orinarse en la cama.
- Inquietud o hiperactividad durante el día.
- Dificultades de concentración.
- Bajo rendimiento escolar.
- Infecciones respiratorias recurrentes.
- Respirar por la boca durante el día.
- Presión arterial elevada en algunos casos.
Los padres también pueden llevar videos a la consulta para mostrar cómo duerme el niño. Esto puede ayudar al médico a reconocer mejor los episodios.
¿El ronquido en niños siempre debe revisarse?
Sí. El ronquido frecuente en niños no debe considerarse normal.
Puede ser la primera manifestación de una obstrucción durante el sueño. Aunque no todos los niños que roncan tienen apnea del sueño, todo niño que ronca de forma habitual debe ser evaluado, especialmente si además presenta pausas respiratorias, sueño inquieto, problemas de conducta, cansancio, bajo rendimiento escolar o respiración por la boca.
¿Cómo afecta la apnea del sueño la conducta y el aprendizaje?
Cuando el sueño se interrumpe muchas veces durante la noche, el niño no logra un descanso reparador. Esto puede afectar su comportamiento durante el día.
Algunos niños pueden estar más inquietos, irritables, hiperactivos o tener dificultades para concentrarse. En el colegio, los profesores pueden notar que el niño se distrae, molesta a otros compañeros o tiene bajo desempeño académico.
Por eso, algunos casos pueden confundirse con problemas de atención o conducta, cuando en realidad hay un trastorno del sueño que debe ser tratado.
¿Puede afectar el crecimiento?
Sí. Durante el sueño profundo se sintetiza hormona de crecimiento. Cuando el sueño está fragmentado o no es reparador, este proceso puede verse afectado.
Por eso, en algunos niños, las dificultades para crecer pueden ser una señal que motive a buscar trastornos del sueño, incluida la apnea obstructiva.
¿Puede afectar a la familia?
Sí. La apnea del sueño no solo afecta al niño. También puede comprometer la calidad de vida de los padres o cuidadores.
Cuando el niño duerme mal, los padres suelen dormir mal también. Esto puede generar cansancio, preocupación, agotamiento y sobrecarga familiar.
Según explica la doctora Restrepo, entre más severa es la apnea, más comprometida puede estar la calidad de vida de la familia.
¿La apnea del sueño puede ser peligrosa?
Sí puede serlo.
En algunos niños, la vía aérea puede cerrarse de forma importante durante el sueño. Esto puede provocar pausas respiratorias, disminución del oxígeno y despertares. En casos severos, la apnea no tratada puede tener consecuencias para la salud a corto y largo plazo.
Por eso es importante reconocerla y tratarla a tiempo.
¿El sobrepeso es la única causa?
No.
El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo reconocidos para apnea obstructiva del sueño, pero también puede presentarse en niños con peso normal, niños delgados o incluso niños con bajo peso.
Por eso, más que mirar solo el peso, lo importante es buscar los síntomas: ronquido, pausas respiratorias, respiración por la boca, sueño inquieto, problemas de comportamiento, dificultades escolares o cansancio familiar.
¿La apnea del sueño se corrige sola?
Lo ideal es que todos los niños con apnea obstructiva del sueño sean evaluados y tratados.
Algunos pueden seguir viviendo con apnea no tratada, pero esto puede traer consecuencias a largo plazo, como mayor riesgo de hipertensión arterial, alteraciones del crecimiento, hipertensión pulmonar, problemas metabólicos y dificultades relacionadas con el sueño y el desarrollo.
Por eso no se recomienda “esperar a ver si se le pasa” sin una valoración médica.
¿La posición para dormir, la almohada o el colchón influyen?
En niños, cambiar la almohada, el colchón o la posición para dormir puede influir en algunos casos, pero generalmente no resuelve el problema si hay una obstrucción importante de la vía aérea.
Algunos niños con apnea buscan dormir más sentados o con muchas almohadas para respirar mejor. Sin embargo, si los síntomas persisten, deben ser evaluados por un especialista.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico comienza con una historia clínica detallada y un examen físico completo.
Según los síntomas del niño, pueden intervenir varias especialidades, como pediatría, neumología pediátrica, otorrinolaringología, neurología, odontología u ortodoncia.
Para confirmar el diagnóstico, puede realizarse un estudio de sueño. Este permite evaluar cómo respira el niño mientras duerme, si hay pausas respiratorias, cambios en el oxígeno y fragmentación del sueño.
¿Quién puede ser la puerta de entrada para consultar?
Los padres pueden consultar primero con el pediatra. Según el caso, el pediatra puede remitir al neumólogo pediatra, otorrinolaringólogo, neurólogo, odontólogo u ortodoncista.
En algunos niños, la sospecha aparece por síntomas respiratorios. En otros, por dificultades escolares, problemas de conducta, alteraciones en la boca o hallazgos en la cavidad oral.
Por eso, el abordaje puede ser multidisciplinario.
¿Se puede prevenir?
Algunos factores sí pueden modificarse, como mantener un peso saludable cuando hay sobrepeso u obesidad.
Sin embargo, hay otros factores que no siempre pueden prevenirse, como la prematurez, ciertas características anatómicas, las alergias o el crecimiento de amígdalas y adenoides.
Por eso, más que hablar solo de prevención, lo más importante es reconocer los síntomas y consultar a tiempo.
¿Qué tratamientos existen?
El tratamiento depende de la causa, la edad del niño, la severidad de la apnea y los hallazgos del estudio de sueño.
Algunos niños pueden requerir manejo quirúrgico, especialmente si hay crecimiento importante de amígdalas o adenoides.
Otros pueden necesitar terapia con presión positiva, como CPAP, terapia miofuncional, manejo con odontología u ortodoncia, o tratamiento de condiciones asociadas.
Cada caso debe evaluarse de manera individual.
En resumen
La apnea del sueño en niños puede pasar desapercibida, pero puede afectar el descanso, el crecimiento, el aprendizaje, la conducta y la calidad de vida familiar.
El ronquido frecuente no debe considerarse normal. Si tu hijo ronca, duerme con la boca abierta, hace pausas al respirar, está inquieto durante el día, tiene dificultades escolares, se orina en la cama o presenta sueño poco reparador, consulta con el pediatra.
Reconocerla a tiempo puede cambiar el descanso, la salud y el bienestar del niño y de toda la familia.
Para mas informacion , preguntale al Dr Manuel
Contenido basado en el episodio “Apnea del sueño en niños: señales, causas y cómo tratarla” del podcast Cuida tu Salud de la Fundación Santa Fe de Bogotá, con la participación de la doctora Sonia Restrepo, coordinadora de Pediatría, neumóloga pediatra y especialista en trastornos del sueño de la Fundación Santa Fe de Bogotá. Artículo adaptado por Mi Manual del Bebé con fines educativos, respetando el contenido original del podcast.
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