Bruxismo y flúor en niños: qué deben saber los padres
La salud oral de los niños empieza desde muy temprano. Incluso antes de que aparezcan todos los dientes, los hábitos de higiene, la alimentación y las visitas al odontopediatra ayudan a prevenir caries, molestias y problemas futuros.
Dos temas que suelen generar muchas dudas en los padres son el bruxismo —cuando el niño aprieta o rechina los dientes— y el uso de flúor. ¿Es normal que un niño rechine los dientes? ¿Cuándo hay que consultar? ¿La crema dental con flúor es segura? ¿Cuánta cantidad se debe usar?
A continuación, te explicamos lo más importante.
¿Qué es el bruxismo?
El bruxismo es el hábito de apretar o rechinar los dientes. En los niños suele ocurrir durante el sueño, aunque algunos también pueden hacerlo durante el día.
Según HealthyChildren, de la American Academy of Pediatrics, el rechinar de dientes es común en niños pequeños y preescolares, y puede aparecer incluso antes del primer cumpleaños.
En muchos casos, el bruxismo infantil desaparece con el tiempo y no deja consecuencias importantes. Sin embargo, cuando es muy frecuente, fuerte o se acompaña de dolor, desgaste dental o alteraciones del sueño, debe ser valorado por el odontopediatra y el pediatra.
¿Por qué los niños rechinan los dientes?
No siempre hay una sola causa. En algunos niños puede relacionarse con el desarrollo de la mordida, la salida de los dientes, molestias en la boca, dolor de oído, alergias, alteraciones del sueño o estrés.
También puede aparecer en niños que están atravesando cambios emocionales, preocupaciones, tensión familiar o dificultades para descansar bien.
Esto no significa que el niño tenga necesariamente un problema grave. Pero sí es importante observar el contexto y consultar si hay señales de alerta.
¿Cuándo consultar por bruxismo?
Consulta con el odontopediatra o pediatra si notas que tu hijo:
- Rechina los dientes con mucha fuerza o frecuencia.
- Se despierta cansado o parece no descansar bien.
- Se queja de dolor en la mandíbula, cara, oído o cabeza.
- Tiene dientes desgastados, astillados o fracturados.
- Presenta sensibilidad dental.
- Aprieta los dientes durante el día de forma repetida.
- Tiene ronquidos, pausas respiratorias o sueño muy inquieto.
En niños mayores, el odontopediatra puede valorar si necesita algún tipo de protección dental. En niños pequeños, no siempre se indican placas o protectores, porque la boca y los dientes todavía están en desarrollo.
¿Qué pueden hacer los padres?
Si el bruxismo parece estar relacionado con tensión o cansancio, puede ayudar crear una rutina tranquila antes de dormir.
Algunas ideas son:
- Apagar pantallas al menos una hora antes de dormir.
- Mantener horarios de sueño estables.
- Leer un cuento.
- Bajar la intensidad de luces y sonidos.
- Evitar juegos muy activos antes de acostarse.
- Hablar con el niño sobre lo que le preocupa, sin presionarlo.
Si el rechinar continúa o se acompaña de dolor, desgaste o mal descanso, lo mejor es consultar.
¿Por qué el flúor es importante?
El flúor es un mineral que ayuda a prevenir la caries y fortalece el esmalte dental.
Según la American Academy of Pediatrics, el flúor ayuda a proteger los dientes del ácido producido por las bacterias de la boca cuando entran en contacto con azúcares de alimentos y bebidas. También ayuda a reparar el esmalte en etapas tempranas de daño.
Por eso, el flúor se considera una herramienta importante para proteger la salud dental infantil.
¿La pasta dental con flúor es segura para los niños?
Sí, siempre que se use en la cantidad adecuada para la edad.
La American Academy of Pediatrics recomienda usar pasta dental con flúor desde que aparece el primer diente.
La cantidad debe ser:
- Hasta los 3 años: una cantidad muy pequeña, del tamaño de un grano de arroz.
- Desde los 3 años: una cantidad del tamaño de una arveja o guisante.
El cepillado debe hacerse dos veces al día y siempre con supervisión de un adulto. A medida que el niño crece, se le debe enseñar a escupir el exceso de crema dental.
No es necesario enjuagar con mucha agua después del cepillado.
¿Qué es la fluorosis?
La fluorosis dental puede aparecer cuando un niño recibe demasiado flúor mientras los dientes se están formando. Generalmente se manifiesta como líneas o manchas blancas muy tenues en los dientes.
La mayoría de los casos son leves y no afectan la función ni la salud dental. Aun así, para prevenirla, es importante usar solo la cantidad recomendada de crema dental y evitar que el niño trague grandes cantidades.
Por eso, los padres deben poner la crema dental en el cepillo y acompañar el cepillado, especialmente en los primeros años.
¿El niño necesita barniz de flúor?
El barniz de flúor puede ayudar a prevenir o disminuir la aparición de caries. Puede ser aplicado por el odontopediatra o por el pediatra, según el caso.
La American Academy of Pediatrics recomienda que los niños reciban barniz de flúor de 2 a 4 veces al año hasta los 5 años, dependiendo del riesgo de caries y la orientación del profesional de salud.
Lo ideal es que el niño tenga su primera visita al odontopediatra cuando salga el primer diente o al cumplir 1 año.
¿Y si el agua no tiene flúor?
En algunos lugares, el agua potable contiene flúor; en otros, no.
Si vives en una zona donde el agua no está fluorada o usas agua de pozo, consulta con el pediatra u odontopediatra. El profesional podrá valorar si tu hijo tiene riesgo de caries y si necesita alguna recomendación adicional.
No se deben dar suplementos de flúor sin indicación médica u odontológica.
Otros cuidados para prevenir caries
Además del flúor, los hábitos diarios son fundamentales.
Para cuidar los dientes de tu hijo:
- Limpia sus encías antes de que salgan los dientes.
- Cepilla los dientes dos veces al día desde que aparece el primer diente.
- Usa la cantidad adecuada de crema dental con flúor.
- Evita acostarlo con biberón de leche, jugo o bebidas azucaradas.
- No sumerjas el chupete en miel, azúcar u otros dulces.
- Limita jugos, dulces y alimentos pegajosos.
- Agenda la primera visita al odontopediatra al salir el primer diente o al cumplir 1 año.
En resumen
El bruxismo puede ser común en la infancia y muchas veces desaparece con el tiempo. Sin embargo, si hay dolor, desgaste dental, dientes fracturados, sueño alterado o molestias frecuentes, es importante consultar.
El flúor, por su parte, es una herramienta segura y efectiva para prevenir caries cuando se usa en la cantidad adecuada. La pasta dental con flúor puede utilizarse desde el primer diente, siempre con supervisión adulta y en pequeñas cantidades según la edad.
Cuidar la salud oral desde temprano ayuda a proteger los dientes de leche, prevenir caries y crear hábitos que acompañarán al niño durante toda la vida.
Para mas informacion , consulta con el Dr Manuel
Artículo actualizado por Mi Manual del Bebé con información de HealthyChildren/American Academy of Pediatrics, American Academy of Pediatric Dentistry, CDC y Mayo Clinic sobre bruxismo infantil, flúor, prevención de caries, cuidado de dientes de leche y salud oral en niños.
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