Cómo limpiar los oídos del bebé de forma segura
Limpiar los oídos del bebé puede generar muchas dudas: ¿hay que quitar la cera?, ¿se pueden usar copitos?, ¿qué pasa si el bebé se hala la oreja?, ¿cuándo hay que consultar?
Aunque muchas familias piensan que la cera del oído es suciedad, en realidad cumple una función importante. Según HealthyChildren, de la American Academy of Pediatrics, la cera del oído, también llamada cerumen, es normal y saludable: ayuda a proteger la piel del canal auditivo y tiene propiedades protectoras frente a gérmenes.
Por eso, en la mayoría de los casos, no es necesario limpiar el oído por dentro. Lo más seguro es limpiar solo la parte externa de la oreja.
La cera del oído es normal
Todos tenemos cera en los oídos. En los bebés y niños, esta cera puede verse amarilla, dorada, marrón o más oscura cuando está seca.
Esto no significa falta de higiene. La cera ayuda a proteger el canal auditivo, mantiene la piel del oído y contribuye a evitar irritaciones.
Además, los oídos tienen un mecanismo natural de limpieza. La piel del canal auditivo se mueve lentamente hacia afuera y lleva la cera consigo. Con el tiempo, la cera se seca, se desprende y sale sola.
Entonces, ¿cómo limpiar los oídos del bebé?
La limpieza debe hacerse solo por fuera.
Puedes limpiar la parte externa de la oreja con una gasa, una toallita o un paño suave ligeramente húmedo. También puedes limpiar los pliegues externos de la oreja con cuidado, sin introducir nada en el canal auditivo.
No es necesario hacer una limpieza profunda, ni mensual, ni aplicar productos dentro del oído como rutina.
¿Se pueden usar copitos?
No se recomienda introducir copitos, hisopos, dedos u otros objetos dentro del canal auditivo del bebé.
HealthyChildren explica que los copitos pueden empujar la cera hacia adentro y compactarla, causando sensación de oído tapado, disminución de la audición o molestia. También pueden irritar el canal auditivo o causar lesiones.
Los copitos solo deberían usarse, si se usan, para limpiar la parte externa de la oreja, nunca el interior del oído.
¿Debo usar gotas, glicerina o aceites?
No apliques gotas, glicerina, aceites, remedios caseros ni productos para retirar cera dentro del oído del bebé sin indicación del pediatra u otorrino.
Antes se recomendaban algunos productos para “ablandar” la cera, pero hoy es importante no indicarlos como rutina general. Si realmente hay un tapón de cera o molestias, el médico debe revisar el oído y definir qué hacer.
Cada bebé es diferente, y no todos los casos se manejan igual.
¿Cuándo la cera puede ser un problema?
La cera solo necesita retirarse cuando causa síntomas o impide que el médico revise bien el oído.
Consulta si notas:
- El bebé parece no escuchar bien.
- Se toca o se frota mucho la oreja.
- Parece tener dolor o molestia.
- Hay sensación de oído tapado en niños más grandes.
- Ves mucha cera acumulada y no sale sola.
- Hay secreción, mal olor o sangrado.
- El bebé está irritable, con fiebre o llanto persistente.
No intentes sacar un tapón de cera en casa con objetos. Esto puede empujarlo más profundo o lastimar el oído.
¿Si el bebé se hala la oreja significa que tiene infección?
No siempre.
Según HealthyChildren, muchos bebés y niños pequeños pueden halarse o tocarse las orejas para calmarse, jugar o explorar su cuerpo. Esto no necesariamente significa que tengan una infección.
Sin embargo, puede ser importante consultar si además hay fiebre, dolor, llanto persistente, dificultad para dormir, secreción por el oído, pérdida de audición o malestar general.
¿Qué señales pueden indicar infección de oído?
Las infecciones de oído son frecuentes en la infancia. HealthyChildren, de la American Academy of Pediatrics, explica que casi 5 de cada 6 niños pueden tener una infección de oído antes de los 3 años.
Consulta con el pediatra si tu hijo presenta:
- Dolor de oído.
- Fiebre.
- Llanto o irritabilidad persistente.
- Dificultad para dormir.
- Secreción o pus en el oído.
- Dificultad para escuchar.
- Se toca la oreja con mucha molestia.
- Decaimiento o malestar.
El pediatra debe revisar el oído con un instrumento especial para saber si hay infección y qué tratamiento necesita.
¿Qué es el oído de nadador?
El oído de nadador, también llamado otitis externa, es una infección del canal auditivo externo. Suele aparecer cuando queda humedad dentro del oído, especialmente después de nadar o de actividades en el agua.
La American Academy of Pediatrics explica que puede causar picazón, sensación de oído tapado, dolor, enrojecimiento, inflamación y, en algunos casos, secreción.
Si sospechas oído de nadador, consulta con el pediatra. No introduzcas copitos ni objetos para aliviar la picazón o intentar drenar el oído, porque puede empeorar la irritación.
¿Cómo prevenir molestias en los oídos?
Para cuidar los oídos del bebé o del niño:
- Limpia solo la parte externa de la oreja.
- No introduzcas copitos en el canal auditivo.
- No uses objetos para sacar cera.
- No apliques gotas sin indicación médica.
- Seca suavemente la parte externa de la oreja después del baño.
- Consulta si hay dolor, fiebre, secreción, mal olor o dificultad para escuchar.
- Evita que los niños jueguen con copitos u objetos pequeños cerca de los oídos.
En resumen
La cera del oído no es suciedad: es una protección natural. En la mayoría de los bebés, los oídos se limpian solos y solo necesitan higiene externa.
Lo más seguro es limpiar la oreja por fuera con un paño suave y evitar introducir copitos, dedos, gotas o remedios caseros en el canal auditivo sin indicación médica.
Si notas dolor, fiebre, secreción, mal olor, dificultad para escuchar o sospechas un tapón de cera, consulta con el pediatra u otorrino.
Para mas informacion preguntale al Dr Manuel
Artículo actualizado por Mi Manual del Bebé con información de HealthyChildren/American Academy of Pediatrics, KidsHealth y CDC sobre cera del oído, limpieza segura, infecciones de oído y oído de nadador.
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