Alergias respiratorias en niños: síntomas, causas y cómo saber si no es un resfriado
En la mayoría de los casos, las alergias respiratorias en los niños no son una urgencia, pero sí pueden afectar mucho su bienestar: el sueño, la respiración, la concentración, el juego y la vida diaria.
Lo más importante es observar si los síntomas se repiten, duran más de lo esperado para un resfriado o aparecen siempre en ciertas épocas del año, al entrar en contacto con polvo, moho, mascotas, polen u otros desencadenantes.
Consulta con el pediatra si tu hijo tiene tos persistente, silbidos al respirar, dificultad para respirar, síntomas que no mejoran, alergias muy frecuentes o si necesita medicamentos por varios días o semanas.
¿Qué son las alergias respiratorias?
Las alergias respiratorias aparecen cuando el sistema inmunológico reacciona de manera exagerada frente a sustancias que para la mayoría de las personas son inofensivas. A estas sustancias se les llama alérgenos.
Cuando un niño alérgico entra en contacto con un alérgeno, su cuerpo puede responder con inflamación en la nariz, los ojos, la garganta o los bronquios. Por eso pueden aparecer síntomas como congestión nasal, estornudos, picazón, lagrimeo, tos o dificultad para respirar.
Las alergias respiratorias pueden ser estacionales, cuando aparecen en ciertas épocas del año, o crónicas/perennes, cuando se presentan durante todo el año.
¿Cuáles son los alérgenos más frecuentes?
Entre los desencadenantes más comunes de alergias respiratorias en niños están:
- Polen de árboles, pastos o plantas.
- Ácaros del polvo.
- Moho u hongos.
- Caspa de animales como gatos, perros, conejos u otras mascotas.
- Cucarachas.
- Contaminación, humo o irritantes ambientales.
- Algunos productos de limpieza o sustancias presentes en el hogar o el colegio.
En algunos niños, los síntomas aparecen en primavera, verano u otoño. En otros, pueden estar presentes todo el año, especialmente si el desencadenante está dentro de la casa, como el polvo, el moho o las mascotas.
Síntomas de alergias respiratorias en niños
Los síntomas pueden variar según la edad del niño y el órgano afectado. Los más frecuentes son:
- Secreción o goteo nasal.
- Congestión nasal.
- Estornudos repetidos.
- Picazón en la nariz, ojos, boca o garganta.
- Ojos rojos, llorosos o con picazón.
- Necesidad frecuente de frotarse la nariz.
- Carraspeo.
- Tos seca o persistente.
- Mucosidad excesiva.
- Silbidos o “pitos” al respirar.
- Sensación de falta de aire.
- Dificultad para dormir por congestión nasal.
- Cansancio durante el día por mal descanso.
También pueden aparecer manifestaciones en la piel, como dermatitis atópica, ronchas, picazón, enrojecimiento o hinchazón de párpados y labios. Aunque no toda dermatitis es una alergia respiratoria, algunos niños con eccema o dermatitis atópica pueden tener mayor riesgo de desarrollar alergias nasales o asma.
¿Cómo saber si es alergia o resfriado?
A veces puede ser difícil diferenciarlos, porque ambos pueden causar mocos, congestión, estornudos y tos. Sin embargo, hay pistas que pueden ayudar.
En un resfriado, los síntomas suelen aparecer de forma gradual, pueden venir acompañados de fiebre, malestar, dolor de garganta o decaimiento, y normalmente mejoran en pocos días.
En una alergia, los síntomas suelen repetirse, durar más tiempo o aparecer al exponerse a un desencadenante. La picazón es una de las pistas más importantes: picazón en ojos, nariz, boca o garganta suele orientar más hacia alergia que hacia resfriado.
Diferencias prácticas entre resfriado y alergia
- Duración:
Un resfriado suele durar entre 3 y 14 días. Las alergias pueden durar semanas o repetirse durante meses. - Fiebre:
El resfriado puede causar fiebre. Las alergias, por lo general, no. - Picazón:
La picazón en ojos, nariz, boca o garganta es más típica de alergia. - Mucosidad:
En las alergias suele ser más líquida y transparente. En los resfriados puede volverse más espesa. - Estornudos:
En las alergias suelen aparecer en ráfagas, varios estornudos seguidos. - Ojos:
Los ojos llorosos, rojos y con picazón son más frecuentes en alergias. - Tos:
La tos del resfriado puede ser húmeda. En las alergias puede ser seca o estar relacionada con goteo nasal, irritación o asma.
Alergias y asma: ¿cuál es la relación?
Las alergias y el asma no son lo mismo, pero muchas veces pueden presentarse juntas.
El asma es una enfermedad crónica que afecta los bronquios. En los niños con asma, las vías respiratorias pueden inflamarse y reaccionar de forma exagerada ante ciertos desencadenantes, como virus, ejercicio, aire frío, contaminación, humo o alérgenos.
No todos los niños con alergias tienen asma, pero muchos niños con asma también tienen alergias. Por eso es importante consultar si un niño con síntomas alérgicos presenta tos persistente, silbidos en el pecho, opresión, cansancio al jugar o dificultad para respirar.
¿Cuándo consultar al pediatra?
Consulta con el pediatra si tu hijo:
- Tiene síntomas de alergia que duran más de dos o tres semanas.
- Presenta síntomas cada año en la misma época.
- Tiene congestión nasal que afecta el sueño o el rendimiento escolar.
- Tose con frecuencia, especialmente en la noche o al hacer ejercicio.
- Tiene silbidos o “pitos” al respirar.
- Se agita o se cansa más de lo habitual.
- Tiene dificultad para respirar.
- Presenta hinchazón de labios, párpados o cara.
- Tiene ronchas, picazón intensa o lesiones recurrentes en la piel.
- Necesita medicamentos con frecuencia.
- No mejora con las medidas básicas de cuidado.
Busca atención médica urgente si hay dificultad respiratoria importante, coloración azulada en labios, somnolencia excesiva, desmayo, hinchazón de cara o lengua, o una reacción alérgica generalizada.
¿Cómo se diagnostican las alergias respiratorias?
El diagnóstico comienza con la historia clínica: cuándo aparecen los síntomas, cuánto duran, si se repiten, si hay relación con mascotas, polvo, humedad, polen, colegio, clima o cambios de estación.
En algunos casos, el pediatra puede solicitar pruebas adicionales o remitir al niño a un alergólogo o neumólogo pediatra. Las pruebas pueden incluir exámenes de sangre, pruebas cutáneas o estudios específicos según los síntomas.
No todos los niños necesitan pruebas de alergia. A veces el diagnóstico se puede orientar por el patrón de síntomas y la respuesta al tratamiento indicado por el médico.
¿Qué pueden hacer los padres en casa?
Algunas medidas pueden ayudar a reducir la exposición a desencadenantes:
- Ventilar y limpiar la casa con frecuencia.
- Evitar acumulación de polvo en alfombras, peluches, cortinas pesadas y muebles tapizados.
- Lavar sábanas y cobijas con regularidad.
- Usar fundas protectoras en colchones y almohadas si hay sospecha de alergia a ácaros.
- Evitar humedad y moho en habitaciones.
- Mantener cerradas las ventanas en días de alta polinización si el niño tiene alergia estacional.
- Usar gafas de sol al aire libre si el polen irrita los ojos.
- Evitar que el niño se toque ojos, nariz y boca cuando hay exposición a alérgenos.
Consultar al pediatra antes de usar medicamentos, especialmente en niños pequeños.
Los lavados o aerosoles nasales con solución salina pueden ayudar a limpiar la nariz y disminuir la molestia en algunos niños, pero siempre es mejor pedir orientación al pediatra según la edad y los síntomas.
Tratamiento de las alergias respiratorias
El tratamiento depende de la edad del niño, la intensidad de los síntomas, la frecuencia con la que aparecen y los desencadenantes identificados.
El pediatra puede recomendar medidas ambientales, lavados nasales, antihistamínicos, aerosoles nasales u otros medicamentos. En algunos casos, cuando los síntomas son persistentes o difíciles de controlar, puede ser necesario consultar con un especialista en alergias o en enfermedades respiratorias infantiles.
No automediques a tu hijo ni uses medicamentos para adultos. Algunos descongestionantes o productos de venta libre pueden no ser adecuados para niños pequeños o pueden causar efectos no deseados.
Recuerda
Las alergias respiratorias pueden parecer un resfriado, pero hay señales que ayudan a diferenciarlas: duración prolongada, repetición de síntomas, picazón, estornudos en ráfagas, ojos llorosos y relación con polvo, polen, moho o mascotas.
Con un buen diagnóstico, medidas en casa y acompañamiento del pediatra, la mayoría de los niños puede controlar sus síntomas y sentirse mucho mejor.
Para mayor informacion en el manejo de gripas y alergias , preguntale al Dr Manuel
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Fuentes y créditos:
Contenido elaborado por Mi Manual del Bebé con base en información médica del Dr. Diego Aldunate González, pediatra broncopulmonar de la Universidad de Chile, y fuentes educativas de la American Academy of Pediatrics / HealthyChildren.org sobre alergias estacionales, rinitis alérgica, asma y diferencias entre alergia y resfriado. Este contenido es informativo y no reemplaza la valoración del pediatra.
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